El desconocimiento de las cuentas remuneradas
Hace unos días, nos sorprendía la noticia de que el 42% de los ahorros de los españoles se encontraban en cuentas sin remunerar. Esta noticia puede dar lugar a varias reflexiones, algunas de las cuales ya han sido expresadas en la Red.
Es el caso de un post que leí en el que se hacía hincapié en la necesidad de exigir la remuneración de nuestras cuentas corrientes y analizaba de forma bastante exhaustiva la cantidad de activo que los usuarios “regalaban” al banco a cambio de nada.
La verdad es que es cierto que los españoles son bastante conservadores en cuanto a finanzas se refiere, pero este conservadurismo va unido a la falta de información financiera o desconocimiento. Y es que, hasta ahora, parece que los españoles sólo habían oído hablar de las hipotecas y eran expertos en las subidas del euribor, dejando totalmente de lado otros mecanismos de ahorrar dinero sin riesgos.
Ahora que se avecinan tiempos de crisis y que los bancos necesitan liquidez tanto para las hipotecas, como para créditos y para mover fondos, es cuando las cuentas remuneradas, depósitos y otros productos similares han saltado a la palestra y se oye hablar de ellos en cualquier intermedio televisivo.
Bajo la promesa de altas rentabilidades, sin comisiones ni penalizaciones por disponibilidad anticipada de los ahorros, se han dado a conocer cuentas tan apetitosas como la cuenta NARANJA de ING, la Cuenta Nómina de ING Direct o la Cuenta Azul de iBanesto cuyas rentabilidades rondan en torno al 6 y el 6,10%, respectivamente y solamente son aplicables a un periodo de tiempo determinado.
Otros productos que se han popularizado son las cuentas asociadas, cuentas cuya apertura es gratuita y que el usuario puede asociar a cualquier otro producto de inversión como puede ser un depósito, un fondo de inversión, etc.. Es el caso de la cuenta Openbank o la cuenta Remunerada Caja Navarra.
Para quienes puedan invertir con mayor riesgo se han diseñado las cuentas para operar en bolsa. Es el caso de la Cuenta Forex de Fidexo o las cuentas de Self Trade o Inversis.
Como se puede ver, cuentas reumeradas hay de muchos tipos, otra cosa es que los usuarios se atrevan a contratarlas o a hacer los “papeleos” pertinentes. Es cierto que algunas de estas entidades sólo permiten la contratación online, otro escollo más para los españoles, dado el récord de estafas por phising que nuestro país posee, sin embargo, siempre hay que revisar las condiciones de los productos financieros que se contratan con lupa y, si puede ser con un experto, mucho mejor.



