Sus cuentas bancarias podrían haber hecho una transferencia al exterior
Si un día revisa sus cuentas bancarias y ve que todo su dinero se esfumó, no le extrañe que esté en el exterior. Esto no se trata de una nueva promoción de algún banco, y mucho menos de un regalo que le dará su entidad por fidelidad. Se trata de una advertencia por el aumento de los llamados timos bancarios.
La policía española ha confesado sentirse “impotente” ante esta situación que resulta muy, pero muy difícil controlar y, sobre todo, poder capturar a los responsables que han logrado llevar a sus bolsillos miles de millones de euros provenientes de las cuentas bancarias de cientos de españoles. Sus habilidades son definitivamente las de unos dioses de las finanzas “extrajudiciales”.
Las autoridades europeas conocen perfectamente los pasos de estos estafadores, pero siempre llegan tarde. Cuando Alejandra (nombre ficticio) denunció a la policía que le habían sustraído de su cuenta 18.000 euros, ya el estafador había sacado el dinero a un país de Europa del este. ¿Podrá recobrarlo? Es casi imposible una vez que sale de las fronteras europeas.
Resulta aún más difícil cuando el dinero llega a América Latina, donde las mafias han visto una especie de paraísos fiscales para los fraudes de cuentas bancarias.
Existen cientos de modus operandi que han sido explicados hasta la saciedad. El más importante es el phishing mediante mails ficticios en los que se les pide al propietario de la cuenta bancaria que de todos sus datos. Aquí la habilidad del receptor es clave para evitarlo. Pero existe otro: el de los virus. Con ese es una aventura batallar, y generalmente se pierde.
Se trata de virus electrónicos que inyectan a ciertas bases de datos para poder realizar operaciones sin que nadie se entere, especialmente la propia entidad. Aunque la mayor parte de los bancos en Europa ya están curados en salud con este tema, los virus alcanzan a víctimas de forma individual. Por lo que se recomienda nunca utilizar los ordenadores de los cyber para hacer transacciones o revisar sus finanzas. El estafador podría estar a su lado y usted no se daría cuenta.
En esta pelea por proteger el dinero quien debe tomar la batuta es el propio ahorrador. Nadie cuida mejor de algo que el mismo propietario. En estos casos lo mejor es mantener reserva de sus cuentas bancarias. No le diga a nadie dónde tiene depositado su dinero ni los bancos que visita. Tampoco manifieste si tiene planes de abrir una cuenta. La discreción en estos casos es el mejora aliado.



